En laescena anterior podemos apreciar dos momentos significativospara el espectador; la zona superior, al Zal y el Simurgllevando consigo dos animales entre su pico y patas; la zona inferior,ungrupode exploradores queobservan el acontecer del primer momento; además,si realizamos una inspeccióncon mayor detenimiento,las rocas parecen palpitar con la vida cuando los animales finamente dibujados, grotescos y rostros humanos emergen de los profundos riscos. De acuerdo a lo anterior, la imagen también puede serdivididaen dos de forma vertical, siendo el lado izquierdoelque posee mayores datos deinformación,dondeno hay figuras resaltables a simple vista;y el en lado derecho se encuentran situados los personajes más dicientes de la imagen. En estas proporciones selogradistinguirclaramente que la intención del cuadro es brindar protagonismo a los exploradores y a el hallazgo de una especie desconocida.En cuanto a escalas y balance de colores, la pintura está compuesta por una paleta de púrpuras, azules y verdes agua,lo cuales se encuentranen la porción mayoritaria de la obray, además,dan lugar al camuflaje de las especiesocultas entre los riscos; complementada por oro brillantedel cielo, el cual genera una especie de misticismoy protagonismoentorno a la criatura, creandouna sensación de vitalidad, mientras que las líneas sinuosas de la cola del Simurg y el follaje oscilante aumentan aún más el drama del descubrimiento. Por último,es necesario resaltar la perspectiva y la unidad de la obra.Todo aparece en el mismo plano, los colores no están gradados;los contornos son claros y marcados;y no hay fondodelimitado.Por lo cual no hay una perspectiva clara o una sensación de profundidadprestablecida; no obstante, la superposición delos distintos objetos de nuestra obra nos crea la sensación de profundidad.Las montañas de fondo, los exploradores en segundo plano y finalmente las rocas quepreceden a estos.Esto acompañado de la escala de colores genera en el espectador una efectode homogeneidad y equilibrio.